La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó la importancia de mantener una separación entre el poder político y el económico, en medio de la crisis financiera y gubernamental que atraviesa Paraguay tras el colapso de Ueno Bank, institución bancaria relacionada anteriormente con el presidente Santiago Peña.
El pronunciamiento ocurre después de que Peña presentara su renuncia a la presidencia paraguaya, en medio de cuestionamientos por sus antiguos vínculos empresariales con el grupo propietario de la entidad financiera. El banco fue intervenido por las autoridades debido a problemas de solvencia, lo que ocasionó restricciones en el acceso a los depósitos de aproximadamente tres millones de clientes.
La situación también generó investigaciones sobre posibles irregularidades en el manejo de recursos públicos y la supervisión bancaria. Entre los señalamientos contra el mandatario se encuentran presuntos conflictos de intereses y posibles interferencias en los mecanismos de regulación financiera, acusaciones que deberán ser esclarecidas por las autoridades correspondientes.
Ante este escenario, Sheinbaum sostuvo la relevancia de impedir que los intereses económicos condicionen el ejercicio del poder público. En Paraguay, el Congreso decidió continuar con el procedimiento de juicio político contra Santiago Peña, mientras las autoridades financieras trabajan para atender a los ahorradores afectados por la crisis.
JCSC
