En la mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Consejo Asesor para la Transformación Digital del Sector Salud, integrado por especialistas de instituciones públicas y un equipo de desarrollo tecnológico que diseñará un sistema para mejorar el abasto de medicamentos e insumos, desde su compra hasta la entrega a los pacientes.
La iniciativa busca resolver fallas de comunicación, control de inventarios y distribución que provocan que un medicamento permanezca en un almacén mientras hace falta en un hospital o centro de salud.
“Que no nos vuelva a pasar que hay un medicamento en el almacén y que no llega al centro de salud”, expresó Sheinbaum.
El consejo está conformado por Saida Estefanía Alarcón Bernal, de la Universidad Nacional Autónoma de México; Cuauhtémoc Sánchez Ramírez, del Instituto Tecnológico de Orizaba, perteneciente al Tecnológico Nacional de México; Jonás Velasco Álvarez, del Centro de Investigación en Matemáticas, y Rolando Menchaca Méndez, del Instituto Politécnico Nacional.
Sus especialidades abarcan investigación de operaciones, cadenas de suministro, administración de inventarios, planeación de rutas, ciencia de datos y desarrollo de sistemas.
Trabajarán junto con Javier Campos Alvarado, Norma Angélica Zabaleta García, Jorge Miguel Téllez Torres, Viridiana Guadalupe Viveros Espinosa y Gustavo Pérez Briones, vinculados con la Fábrica de Inteligencia Artificial y el Centro Público de Formación en Inteligencia Artificial.
La coordinación estará a cargo de la Secretaría de Salud y la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, con la participación de las instituciones que prestan servicios médicos públicos.
Eduardo Clark, subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, explicó que el proyecto tendrá tres prioridades: identificar necesidades en tiempo real, mejorar la gestión de almacenes e inventarios y agilizar el traslado de medicamentos hacia las unidades médicas.
El reto comprende alrededor de tres mil millones de piezas de medicamentos e insumos que utiliza anualmente el sector y que deben distribuirse a más de mil hospitales y casi 15 mil centros de salud y unidades de primer nivel.
El sistema deberá permitir que el personal conozca dónde está cada medicamento, cuánto queda disponible y cuándo debe reponerse. También se busca anticipar la demanda y asignar los insumos conforme a las necesidades de cada establecimiento.
Primer plan en noviembre y acciones desde enero
Clark precisó que los especialistas comenzarán con la revisión de datos y procesos internos. A partir de ese diagnóstico formularán propuestas que serán evaluadas con los equipos responsables de operar hospitales, farmacias y almacenes.
Alrededor del 23 de noviembre se presentará el plan de trabajo, con sus tiempos de ejecución y requerimientos de infraestructura y desarrollo tecnológico. Las primeras acciones deberán comenzar a reflejarse en las unidades médicas a partir de enero de 2027.
Sheinbaum subrayó que las herramientas deben facilitar el trabajo cotidiano del personal de salud. Su implementación incluirá capacitación y un diseño sencillo que permita incorporarlas a la atención sin añadir procedimientos innecesarios.
El proyecto también contempla avanzar en la vinculación del expediente clínico electrónico y la receta digital con el suministro de medicamentos, así como en el intercambio de información entre instituciones para dar continuidad a los tratamientos.
La presidenta explicó que el objetivo es que una persona pueda disponer de su información médica cuando requiera atención en otra unidad o cambie de residencia, y que los medicamentos prescritos estén disponibles donde recibe el servicio.
Para sostener esa operación, la Agencia de Transformación Digital y la Comisión Federal de Electricidad trabajan en mejorar el acceso a internet y la estabilidad del suministro eléctrico en hospitales y centros de salud, particularmente en lugares apartados.
Mientras se desarrolla la plataforma, continuarán las Rutas de la Salud y los mecanismos actuales de abastecimiento. El consejo determinará cómo aprovechar la infraestructura existente y si se requieren ajustes en almacenes o centros regionales de distribución.
Sheinbaum señaló que recurrir a especialistas formados en instituciones públicas permitirá desarrollar capacidades propias del Estado y mantener el control de las herramientas tecnológicas que utilizará el sistema de salud.
Graciela Bravata
