Nuevas grabaciones de las conversaciones entre los maquinistas y el centro de control ferroviario de España aportaron información sobre el choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda, provincia de Toledo. De acuerdo con el balance difundido por Milenio este jueves, la tragedia dejó al menos 69 personas fallecidas, cientos de heridos y pasajeros reportados como desaparecidos, mientras las autoridades continúan investigando las circunstancias del accidente.
Los audios difundidos por medios españoles revelan que, a las 8:36 horas, el conductor de un tren AVE de Renfe notificó una falla en el sistema de señalización LZB, utilizado para supervisar la circulación ferroviaria. Desde el centro de control del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), ubicado en Atocha, se le indicó desconectar y volver a conectar el sistema, además de reanudar su recorrido a velocidad normal, en un tramo donde los trenes pueden alcanzar los 200 kilómetros por hora.
Cinco minutos después, a las 8:41 horas, la maquinista de un tren Iryo comunicó que su unidad permanecía detenida cerca de la estación de Urda debido a problemas con el mismo sistema. Aunque recibió instrucciones para reiniciarlo y continuar su trayecto, posteriormente informó que no podía restablecer su funcionamiento. Las grabaciones indican que el personal de control tenía conocimiento de que el convoy seguía detenido, mientras el tren de Renfe avanzaba por la misma vía.
La colisión ocurrió minutos después, cuando el AVE impactó contra la parte posterior del tren Iryo. Las autoridades españolas y fuentes relacionadas con la operadora ferroviaria han presentado versiones distintas sobre la hora exacta del accidente, situada entre las 8:48 y las 8:53 horas. Las conversaciones forman parte de los elementos que deberán analizar los investigadores para determinar si existieron fallas técnicas, errores en los protocolos de seguridad o responsabilidades humanas que contribuyeran al siniestro.
JCSC

