El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó preocupación por la creciente concentración de poder en el Ejecutivo y el partido gobernante de Nicaragua, encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Al presentar un nuevo informe, Türk afirmó que la ONU ha documentado un debilitamiento progresivo de las instituciones democráticas y del Estado de derecho, además de lo que el organismo describe como abusos de poder que han reducido los contrapesos institucionales.
El documento también señala que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) mantiene mayoría absoluta en el Poder Legislativo, además de presencia dominante en los 153 municipios y en los dos consejos regionales de las regiones autónomas de la Costa Caribe.
La ONU hizo referencia además a una reforma constitucional aprobada a principios de septiembre, que, según el organismo, impide la participación electoral de opositores y fortalece aún más el control político del oficialismo.
Ortega gobierna Nicaragua desde 2007 y actualmente comparte el Ejecutivo con Murillo. La situación política del país permanece bajo observación internacional, particularmente desde las protestas de 2018, que dejaron al menos 300 muertos de acuerdo con cifras de Naciones Unidas.

